Anorexia y Bulimia

 

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lunes, febrero 08, 2010

Anorexia inicia desde la niñez

Por Concepción Ocádiz

Tulancingo, Hidalgo.- La anorexia suele iniciarse entre los 14 y 18 años, pero, desde hace un par de años, comienza desde la niñez.

La paciente experimenta un intenso miedo al aumento de peso, empero, éste disminuye cada vez más y de una manera alarmante.

Se produce una distorsión de la imagen corporal, lo que lleva "obligadamente" a mantener la dieta, comentó la psicóloga Claudia Pimienta Olvera.

La también titular de la Instancia de la Juventud en Tulancingo, precisó que la "anorexia nerviosa" es un trastorno del comportamiento alimentario.

La pérdida de peso o "adelgazamiento", se origina por la reducción en el consumo de alimentos, especialmente "los que engordan".

Igualmente, se manifiesta por vómitos, laxantes, ejercicio físico exagerado y consumo de anorexígenos y diuréticos, entre otros.

En consecuencia, la malnutrición produce alteraciones, síntomas como hipotensión, alteraciones de la piel, caída de cabello y trastornos gastrointestinales.

La enfermedad se acompaña por síntomas de ansiedad, depresión y comportamientos obsesivos compulsivos.

Pimienta Olvera enfatizó que ha detectado a numerosas pacientes -desde su perspectiva clínica- y también dentro del área que dirige en la alcaldía, que presentan varios síntomas de anorexia.

Principalmente, en usar diminuta ropa, incluso, algunas jóvenes le refieren que son talla 0 ó 3.

La anorexia ocasiona tristeza, irritabilidad, aislamiento social, además de ideas constantes de flagelación y suicidio.

QUERER SER DELGADA A COMO DÉ LUGAR

Pimienta Olvera comenta que las preocupaciones por el alimento se hacen significativamente obsesivas. Entre otras señales de alarma se citan: comer muy poco, preocupación excesiva por el peso (constantemente están en la báscula), mareos y desmayos. También: percepción distorsionada del peso, tamaño o figura de su cuerpo y hasta osteoporosis.

LA INFLUENCIA DE LA MODA

Para la entrevistada, es común que las mujeres anoréxicas se dejen influencias demasiado por la "moda" o las tendencias de modelos muy delgadas.

"Muchas de las jovencitas quieren parecerse a artistas o a iconos de medios masivos, sobre todo las que aparecen en revistas o en televisión". Entonces, recurren a la imitación de la "delgadez"

LA ACEPTACIÓN, EL PRIMER PASO

Antes de que alguien inicie un tratamiento, precisó la especialista, el paciente debe ser evaluado clínicamente con base a su estado físico y mental, analizar a detalle la gravedad de su trastorno y qué tanto está dispuesta a cambiar.

"Como psicóloga analizo en la paciente qué imagen tiene de sí misma, su relación consigo misma y con los demás, además la habilidad para cambiar".

ESTIMULAR LA AUTOESTIMA

Lo fundamentales es que hay que aprender a aceptarse.

Uno de los primeros pasos es desarrollar un plan de nutrición y ejercicio saludable.

Igualmente, unirse a un grupo de autoayuda o apoyo.

"Si creemos que alguien querido padece anorexia, hay que decírselo con franqueza, no se debe callar con la esperanza de que sólo es una etapa".

Aclaró que cuanto más persista la enfermedad, más se agravará la paciente y por ende será difícil tratarla.

Siempre existe la posibilidad de que la enferma esté suplicando ayuda en silencio.

"Espera que alguien le advierta sobre su difícil situación".

Durante una intervención y tratamiento eficaces, se puede ayudar a suavizar la presión destructiva que provoca la anorexia y otros trastornos mentales y emocionales, finalizó.

http://www.oem.com.mx/

 

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miércoles, enero 27, 2010

Los niños imitan la anorexia

Tendencias. Mariana de nueve años, está en tratamiento psicológico y, aunque a su edad debería entusiasmarse con juegos, supera el intento de suicidio que vino después de su enfermedad.

México.- Mientras sus padres trabajaban prácticamente todo el día, Mariana y su hermano quedaban al cuidado de su abuelo. Los malos hábitos quedaban sin corrección. Sin la debida vigilancia, veía televisión. Algunos programas, tratando de alertar sobre la gravedad de la anorexia, explicaban en qué consistía el padecimiento.

De pronto, por curiosidad, comenzó a imitar esa práctica: dejar de probar alimento. Su abuelo, no prestaba atención sobre este comportamiento y sus padres tampoco detectaron ninguna anomalía.

Después, vino la pérdida de peso que los padres atribuían al crecimiento; la niña estaba sin ánimos de nada, distraída; no jugaba con sus compañeros, comenzó a aislarse y sus calificaciones bajaron.

De hecho, esa fue la razón por la que sus maestros mandaron llamar a los padres. Poco después, el hermano pequeño encontró a Mariana desmayada, había ingerido pastillas que encontró en su misma casa. Todo ocurrió porque no había supervisión hacia la pequeña.

Fue canalizada al Programa de Apoyo Psicosocial para Niños de la Facultad de Psicología de la UNAM, donde los especialistas corroboraron que padecía anorexia; el efecto secundario fueron las calificaciones y su distracción.

La anorexia, considerada como un trastorno en la alimentación que se caracteriza por evitar el consumo de alimentos y presentar un temor y preocupación exagerada por subir de peso, está afectando a personas cada vez más jóvenes, incluso desde preescolar, afirma la coordinadora del programa de atención infantil de la UNAM, Andrómeda Valencia Ortiz.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, los trastornos de la conducta alimentaria afecta a poco más de dos millones de mexicanos, y al año se suman 20 mil más. También se sabe que en 90 por ciento de los casos la anorexia se desarrolla en mujeres a partir de los 17 años de edad y generalmente la mitad de ellas migran a la bulimia.

Según estadísticas recientes, de 10 casos de anorexia nueve son mujeres y uno hombre; mientras que de bulimia siete son mujeres y tres hombres.

La anorexia por aprendizaje

Aunque los mensajes a través de los medios de comunicación insisten en la figura delgada como sinónimo de éxito y aceptación social, la relación familiar es determinante.

La presencia de anorexia en los niños de hasta preescolar sucede por “un componente social, aprendido por madres que tienen dietas constantes. Los hijos lo observan y repiten los patrones”, refiere la especialista en psicología de la salud.

“La mayor incidencia sucede con el inicio de la adolescencia, pero también hay problemas con niños más pequeños; donde actúan por imitación” y entonces igualmente se preocupan por consumir alimentos light, reitera.

Otro factor de riesgo en la adolescencia sucede por presentar antecedentes de sobrepeso en la infancia, que haya provocado burlas y por ende, baja autoestima. Incluso, “al principio se les festeja que estén bajando de peso y no se asocia como trastorno”.

Valencia Ortiz afirma que las cifras están “subestimadas”, porque “millones de personas pueden llegar a padecerlo, pero pasa mucho tiempo para identificarse como un problema de salud”.

Los problemas familiares o la poca interacción entre sus miembros provocan la falta de supervisión en la conducta de los niños. El ritmo de vida acelerado, incluso, ha modificado los hábitos en la alimentación. Los padres ya no comen con sus hijos y “dan por hecho que los niños se alimentan bien”.

Cuando la enfermedad se presenta en edades muy tempranas, aunque se someta a un tratamiento psicológico y nutricional, debe existir “monitoreo”, porque el niño se convertirá en adolescente y esto representa otro peligro.

La pubertad significa para aquellos niños que padecieron anorexia otro “factor de riesgo porque la imagen corporal cambia, como parte natural de crecimiento”, pero puede ser considerado por estos adolescentes como gordura, de ahí la importancia de la “supervisión y el apoyo familiar”.

Desde el año 2001, el padecimiento se ha acentuado en el grupo de población de niñas y niños que van de los 7 a los 9 años, y según estudios de la Universidad Iberoamericana 3 de cada 10 niños y niñas tienen la sensación de gordura.

La División de Estudios Profesionales de la Facultad de Psicología de la UNAM realizó investigaciones al respecto en 2007 y de entre cinco mil estudiantes de seis a 19 años que estudiaban la primaria, secundaria, bachillerato y universidad se encontró que 77 por ciento de los encuestados desean una figura delgada y 20 por ciento presentaron una sobre estimación de su imagen, es decir, se sienten más gordos o delgados de los que en realidad están.

El fomento de una cultura de la delgadez promueve entre los pequeños de seis años la lipofobia (temor a la grasa) y una actitud negativa a la obesidad, pues no quisieran ser gordos porque entonces serían niños feos, tontos o flojos, y esa idea aumenta en la adolescencia, reveló el estudio.

Entre cinco y diez por ciento de quienes padecen anorexia en el mundo mueren a consecuencia de alteraciones electrolíticas graves, infecciones, complicaciones gastrointestinales y desnutrición extrema, además del suicidio, indican datos del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM.

Además, la tasa de recuperación de las personas con este mal asciende entre 40 y 70 por ciento después de dos a cinco años de evolución de la enfermedad. De hecho, las complicaciones médicas que provoca son potencialmente irreversibles, como retardo en el crecimiento y en el desarrollo puberal, inadecuada adquisición del pico de masa ósea máxima y riesgo de padecer osteoporosis.

- Claves

Cifras en México

• En el país los transtornos de alimentación como la bulimia y la anorexia afectan a 2 millones de personas y cada año se registran 20 mil más.

• La edad promedio en la que inician con este trastorno es a los 17 años. La enfermedad afecta principalmente a las mujeres, ya que de cada 10 casos, sólo uno corresponde al sexo masculino.

Nayeli Roldán

http://www.milenio.com/

 

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lunes, enero 04, 2010

Cómo la anorexia termina con tu vida: paso a paso

Todo parte con una baja de peso extrema a punta de no comer o de vomitar y que si es sostenida en el tiempo, provoca estragos en tu cuerpo hasta llevarte a la muerte, acá te contamos cómo.

Por Jessica Ramos V.



SANTIAGO, diciembre 30.- La anorexia es un trastorno alimenticio que puede matarte. Si bien, esta frase la hemos escuchado bastante, nosotras quisimos, como una forma de crear verdadera conciencia, averiguar cómo esta enfermedad deteriora tu cuerpo.

Para saber el paso a paso, contactamos a Patricia González, siquiatra infantil de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología Infantil y del Adolescente, SOPNIA, y estos son los horrores que nos detalló.

Baja de peso extrema

Según nos explica la especialista “los primeros efectos que se ven en el cuerpo tienen que ver con la restricción de alimentos, es decir baja de peso, disminución del tejido adiposo, de la masa muscular. También, a las mujeres en específico, se les corta la regla, provocándose amenorrea que es la falta de regla”.

Deterioro de la dentadura

La siquiatra nos explica que si la persona sigue mal alimentándose, “la dentadura se puede deteriorar por dos factores. Las anoréxicas que vomitan, tienen alteraciones del esmalte dental, sobre todo en la parte dentro del diente, que es la primera que toca el contenido ácido del estómago. De ahí se producen caries que generalmente son en la raíz”

“También hay alteraciones dentales producidas por la descalificación. Ya que al organismo el falta calcio, lo saca de los huesos y de los dientes”, agrega la especialista.

Huesos débiles

Los huesos también se afectan cuando una persona está desnutrida. “Se pueden dar fracturas patológicas, además se presenta de manera prematura la osteoporosis. Esto pasa porque el organismo saca calcio de los huesos”, comenta la siquiatra.

Pero hay otro factor que incide en el deterioro de los huesos. “Como se provoca alteraciones hormonales, se corta la regla, lo que significa que no hay estrógenos circulantes y para las mujeres en edad fértil, los estrógenos cumplen una función primordial en la fijación de los huesos”

Caída del pelo y uñas

“Cuando hay una desnutrición extrema, el cuerpo se llena de unos pelitos finos que aparecen en la espalda, pero el pelo en general se cae, se torna más seco, por otra parte, las uñas se ponen más quebradizas, además hay frialdad de las extremidades (manos y pies), esto para ahorrar calor”, explica Patricia González.

Piel seca y esofagitis

La especialista nos explica que la anorexia también nos seca la piel, ya que el cuerpo ahorra energía y no la renueva. Por otra parte, las anoréxicas que vomitan generalmente padecen de esofagitis provocada justamente por el constante vómito.

Problemas digestivos

Independiente de que ya no se consuman muchos alimentos, las anoréxicas padecen de problemas digestivos. La especialista nos cuenta que tiene un vaciamiento digestivo lento y además, en muchos casos se hace presente en síndrome Mallory Weiis que es una hemorragia digestiva.

Posible infertilidad

Si bien la especialista nos aclara que anorexia no es sinónimo de infertilidad, sí nos confirma que en casos de anorexia grave y avanzada, una mujer, puede quedar infértil de por vida.

Y… finalmente, la muerte

La siquiatra nos explica que si el paciente sigue bajando de peso, se sigue perdiendo masa muscular y también tejido cardíaco, ya que el corazón también es un músculo.

“Cuando una persona tiene un índice de masa corporal menor de 15 o 14, esto se traduce en pérdida de masa muscular, atrofia , atrofia del miocardio y atrofia cerebral”, comenta la especialista.

Es por esto que las causas más comunes de muerte de las personas que padecen de anorexia son paros cardíacos y complicaciones al corazón varias. Pero la experta nos indica que el suicidio también es otra causa común.

http://www.terra.cl/

 

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lunes, diciembre 07, 2009

La piel también sufre anorexia

* Se vuelve más seca, flácida e incluso puede tornarse en color amarillento

LAURA TARDÓN

MADRID.- A Silvia le salió "mucho vello, especialmente en las piernas, en los muslos y en los brazos". Como ella misma explica, "era muy negro y abundante, pero me preocupaba más seguir controlando las comidas y no engordar ni un gramo". Tanto la anorexia como la bulimia logran dominar el estado físico y anímico de la persona afectada. Y esto se nota hasta en la piel.

Según los especialistas, el hirsutismo es una de las numerosas manifestaciones que llevan a sospechar de la anorexia nerviosa. "A lo largo del proceso, puede aparecer vello en lugares poco comunes, como son los hombros o la espalda", señala Aurora Guerra, jefa de sección de Dermatología del Hospital Universitario 12 de octubre de Madrid. También sale pelo en la cara, "justo en las zonas influidas por los andrógenos, como el área de la barba y el bigote", añade la experta.

La desnutrición que acompaña a este trastorno también es la responsable de otras alteraciones dermatológicas como la fragilidad de las uñas, la alopecia o la sequedad de la piel.

A diferencia de Silvia, Mercedes (nombre ficticio) no notó nunca que le saliera vello por otras zonas del cuerpo. Sin embargo, "cuando ya llevaba bastante tiempo comiendo mal veía que se me caía el pelo a mechones, se me levantaban las capas de las uñas y tenía la piel amarillenta".

Tanto Silvia como Mercedes explican que en las sesiones terapéuticas no se habla de síntomas, "sino de cómo nos sentimos". El color de la piel o el aumento de vello no era lo que más les preocupaba. "Lo único que sí me empezó a dar miedo era la idea de poder quedarme calva", reconoce Mercedes.

Dicen los expertos que en estos casos, el pelo del cuero cabelludo comienza a perderse de forma difusa, pudiendo llegar a formarse un aclaramiento importante. "La caída es intensa. Si la anorexia no se resuelve, puede convertirse en una alopecia crónica y definitiva", resalta la doctora Guerra.

Ahora ya hace tiempo que a las dos les dieron el alta, tanto en las sesiones con la nutricionista como con el psicoterapeuta. Silvia aún tiene la dermis quebradiza y muy seca. "Después de tantos años sin dar a mi cuerpo lo que necesitaba, tengo la piel muy fina y sensible, sin brillo ni elasticidad, muy flácida".

Aurora Guerra, especialista en estos casos, argumenta que "la falta de nutrientes dificulta la proliferación de las células de la epidermis, que maduran incorrectamente y se vuelve seca, descamativa y sin brillo". Por eso, añade, las infecciones superficiales son más frecuentes.

Mercedes y Silvia son dos ejemplos de los muchos casos de anorexia que se dan en la actualidad, especialmente en mujeres entre los 15 y los 25 años. Cuando se trata de bulimia, la afectación dermatológica tiene otras dos vertientes: las lesiones en la boca y las callosidades.

Debido a la repetición del vómito, principal característica de la bulimia, "por el roce del dorso de los dedos con los dientes, pueden aparecer callosidades o engrosamiento en la yema", indica la doctora Guerra, quien también explica que, tanto en la boca como en la garganta, es habitual que salgan pequeñas heridas o llagas.

Muchas veces los dos trastornos se combinan en una misma persona, como le ocurrió a Mercedes. "Me salían algunas llagas y se me picaban más los dientes. Conozco a muchas chicas que incluso han perdido los dientes".

La pregunta que seguramente se hacen todas las personas afectadas, al menos una vez, es si pueden recuperar el estado saludable de su

piel, sus uñas y su cabello. "Igual que cuesta mucho comer el mínimo de calorías cada día, también hace falta tiempo para que algunos de estos síntomas desaparezcan. En mi caso, sigo teniendo la piel algo amarilla, aunque no tanto como antes. Según el médico, es cuestión de tiempo".

http://www.elmundo.es/

 

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lunes, noviembre 23, 2009

Anorexia, ¿necesitas ayuda?

Conseguir que el enfermo reconozca su trastorno es el principio de la recuperación


"Nada sabe mejor que sentirse flaca". Toda una sentencia que en palabras de Kate Moss se convierte en apología de la anorexia. Las personas con trastornos alimenticios son difíciles de tratar y necesitan incluso años para superarlos. Son quienes les rodean los que están abocados a enfrentarse al propio enfermo para sacarlo del pozo. Pero, ¿cómo reconocer la anorexia o la bulimia?

"Es una enfermedad cruel, tortuosa, que me consumía día a día, que no me daba tregua, que me iba ahogando lentamente hasta tal punto que solo deseaba morir. La enfermedad me llevó a tal extremo que caí en coma, en un coma tan profundo que los médicos me dieron por muerta, pero no sé como mi cuerpo se aferró a la vida y desperté. Aún así fui incapaz de admitir que estaba enferma, que tenía anorexia". Eli, de 36 años, cuenta en la página web del Instituto de Trastornos Alimentarios la crudeza de una enfermedad que la consumió durante más de diez años.

El diagnóstico es un punto clave y hacer ver a un enfermo que padece anorexia o bulimia es el principio de la difícil recuperación. ¿Qué suelo comer y beber? ¿Qué es lo que más me gusta? ¿Qué comen los demás? ¿Cuándo y dónde como? Son sólo algunas de las preguntas que se puede formular alguien que tiene cerca de un posible enfermo para intentar ayudarle.

Los síntomas son claros e inequívocos. Percepción distorsionada del cuerpo, miedo a engordar y a convertirse en obeso, negación del riesgo del bajo peso y pérdida alarmante de kilos. La anorexia y la bulimia pueden ser mortales si no se tratan. En la actualidad una de cada cinco adolescentes tiene un riesgo importante de padecerlas según el Instituto de Trastornos alimentarios. Además la edad de inicio es cada vez más temprana, pudiéndose situar entre los 7 y los 9 años.

"Yo lo tenía todo: era buena estudiante, tenía una familia que me quería, muy unidos todos, tenía muchos amigos, una situación económica muy buena... Mi único problema era estar gorda", relata Cris, una enferma de anorexia, en la web del Instituto de Trastornos Alimentarios.

Las adolescentes son las más vulnerables y no es raro puesto que están en proceso de construcción de su identidad, no poseen aún criterios y valores propios que les permitan escapar a la presión de los modelos estéticos vigentes. El ideal de belleza impone un cuerpo cada vez más delgado y la industria basada en la delgadez es cada vez mayor: productos para adelgazar, para no engordar, publicaciones sobre dietas, etc.

El mejor tratamiento es la prevención y la detección precoz. Sin embargo, quienes la padecen sufren durante años y el trastorno puede llegar a cronificarse. El tratamiento es largo y complicado. CGS

http://www.telecinco.es/


 

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lunes, noviembre 02, 2009

Crean conciencia sobre la bulimia y anorexia

Por: Esaú González, Jueves, 29 de Octubre de 2009
En foro, previenen a alumnos de la Universidad Politécnica sobre estos padecimientos

Pénjamo

Los desórdenes alimenticios como la bulimia y la anorexia pueden ser un problema social que se llega presentar entre adolescentes principalmente. En Pénjamo el Instituto Nueva Vida desarrolló un foro enfocado a jóvenes de la Universidad Politécnica a fin de prevenirlos y darles a conocer las consecuencias.

Sicólogos de este organismo presentaron a estudiantes universitarios un panorama amplio de dos de los padecimientos ligados a conflictos emocionales por una preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico.

Dijeron que la bulimia es una enfermedad de causas diversas, principalmente psicológicas y somáticas, que llega producir desarreglos en la ingesta de alimentos con periodos de compulsión para comer, dietas abusivas, todo asociado a vómitos y la ingesta de diversos medicamentos.

Al igual la anorexia como la pérdida del apetito para poseer una pérdida de peso rápido mediante la restricción de la ingesta de alimentos, sobre todo los de alto valor calórico, asociada o no al consumo de laxantes.

Graciela Santoyo, directora del Instituto de la Mujer en la localidad, dijo que la finalidad es involucrar a los estudiantes, luego de que se hizo un análisis en el que se encontró que hay varios estudiantes que tienen tendencias a presentar estos padecimientos.

ÉNFASIS

Algunos síntomas de la bulimia: Se comienza con dietas para mejorar el físico. Los sentimientos de ira, cansancio, ansiedad, soledad o aburrimiento provocan la aparición de ingesta compulsivas. Después se ensayan diferentes métodos para eliminar lo ingerido. Ansiedad o compulsión para comer. Alteraciones menstruales. Aumento y descensos de peso bruscos.

De la anorexia: Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para la edad y talla. Adopción de dietas. Rea-lización de actividad física intensa. Miedo intenso al aumento de peso o a ser obeso. Restricción progresiva de alimentos. Obsesión por la báscula.

http://www.correo-gto.com.mx/

 

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lunes, octubre 05, 2009

Los especialistas ya detectan casos de anorexia y bulimia en niñas menores de 13 años

Chicas de entre 13 y 18 años. El nivel de estudios no las distingue, como tampoco su situación económica. En la mayor parte de ellas se observa una clara preocupación por la estética de la delgadez. Este era, a grandes rasgos, el perfil de la mayor parte de las jóvenes valencianas con anorexia o bulimia, pero la situación está cambiando. Los especialistas aseguran que ya empiezan a verse afectadas entre niñas menores de 13 años.

A partir de los 11 años se pueden encontrar cuadros de anorexia, «sobre todo en las chicas. También se dan casos precoces de chicas de 9 y 10 años», según afirmó ayer el psiquiatra Luis Rojo en las jornadas que sobre anorexia y bulimia celebra la Fundación de Estudios Avanzados.

También la doctora Gloria Cava, psicóloga de la Unidad de Trastornos de Conductas Alimentarias de La Fe, destacó la detección de estas patologías en edades más tempranas. «La adolescencia llega más pronto. Antes lo hacía entre los 16 y 17 años, ahora alrededor de los 13 o 14 y, por tanto los problemas de anorexia y bulimia también aparecen más pronto». La preocupación de los especialistas no sólo se centra en la población adolescente, ya que todo apunta a que los trastornos de la conducta alimentaria ya no conocen edades. También entre personas adultas e incluso de la tercera se observan problemas de estas características.

El doctor Rojo aseguró que en personas ya jubiladas se ha constatado que cada vez «están más preocupados por la dieta». Además, puso de manifiesto que no se puede olvidar que en el segmento de edad de 30 a 40 años se localizan muchos casos crónicos, de personas que arrastran una u otra patología desde su adolescencia.

Si bien la anorexia y la bulimia son los trastornos que más preocupan, no son los únicos. «En el 15% de los jóvenes se observa algún tipo de conducta alimentaria que no es normal», destacó.

http://www.lasprovincias.es/

 

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