Muere británica con el peor caso de anorexia en el mundo

Kate Chilver, de 31 años, murió después de haber soportado anorexia por al menos 20 años. Así lo informó el portal web de noticias Terra.com.

Kate Chilver

Chilver nació en Gran Bretaña y había sido calificada por los especialistas como el “peor de los casos” con ese trastorno alimenticio. Kate terminó pesando 30 kilos y medía 1.70 cm, aprox.

La publicación detalla que su cuerpo era tan delgado que el flujo sanguíneo no llegaba a muchos de sus órganos. Esto le habría ocasionado inmovilidad parcial.

Según cita Terra.com, el Índice de Masa Corporal de Kate era de 12, mientras que una persona normal debería estar mínimo en 20.

El especialista Frances Connan explicó, en el diario Dailymail, que la desde 2004 la mujer británica era alimentada por un tubo. Además, el organismo de Chilver ya no respondía a la medicación.

Tras la autopsia se determinó que “la muerte de la joven se produjo por la ausencia total de grasa de su organismo que permitió que sus arterias se cerraran por falta de circulación sanguínea”, publica Terra.com.

elcomercio.com

Trabajar desde Casa

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Cambia el perfil de la anorexia, mujeres de todas las edades y hombres

Written by anorexia bulimia on November 2nd, 2011 in Anorexia.

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Cambia el perfil de la anorexia, mujeres de todas las edades y hombres

Villanueva de la Serena (Badajoz),  (EFE).- La presidenta de la Asociación Extremeña contra la Anorexia y Bulimia, María Muñoz, que lleva en torno a diez años al frente de este colectivo, ha advertido hoy de ha habido un cambio en el perfil de estos enfermos, ya que ahora les llegan más casos de mujeres de todas las edades e incluso hombres.

Este colectivo ha estrenado una nueva sede en la localidad pacense de Villanueva de la Serena, en unas dependencias municipales de la calle Espronceda.

Al acto de inauguración ha asistido el alcalde de Villanueva de la Serena, Miguel Ángel Gallardo; concejales de su equipo de gobierno, socios del colectivo y una importante representación de los enfermos y padres.

Muñoz ha destacado que la incidencia de la enfermedad se mantiene, pero con un cambio importante en los perfiles de los enfermos.

“Antes no llegaban sobre todo chicas jóvenes y ahora vienen mujeres de todas las edades e incluso hombres”, ha apuntado.

En su opinión, “la enfermedad tiene mucho que ver con el aspecto mental y los cánones que marca la nueva sociedad de consumo y el culto al cuerpo hacen mucho daño en este sentido”.

La asociación atiende a los afectados y a sus familias todos los lunes, a partir de las 20.00 horas, en su sede, desde la que presta asesoramiento psicológico y organiza terapias grupales.

La asociación está finalizando los trabajos de elaboración de una página web que utilizará como plataforma entre asociados y canal divulgativo ante la sociedad. EFE

abc.es

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“Anorexia y bulimia se curan, pero pueden ser el talón de Aquiles para toda la vida”

Calado participa en diversos proyectos de investigación

MARÍA LÓPEZ – VIGO María Calado Otero, psicóloga y doctora en Psicopedagogía, es una de las ponentes que participan en el Curso de Investigación en Psiquiatría que se celebra en Vigo entre hoy y mañana. Pertenece al departamento de Psiquiatría de la Fundación Biomédica del Chuvi y concretamente se encarga del Grupo Psicoeducativo en Trastornos Alimentarios (creado en 2003). En 2010 publicó un libro y está a punto de salir al mercado otro.

–Apuesta por una psicoeducación no solo de los hábitos alimentarios, sino integral, tanto de las pacientes como de sus familias. ¿Sobre qué aspectos concretos hay que trabajar?

–Trabajamos las relaciones sociales, los problemas en el trabajo, estudios; también abordamos temas de comunicación, como la asertividad. A las pacientes muchas veces les cuesta mucho expresar su opinión, decir que no, … Trabajamos también con la autoestima, el perfeccionismo, que no es necesario ser la mejor en todo. Trabajamos con diferentes aspectos que van más allá de lo que siempre se ha trabajado en la psicoeducación en trastornos alimentarios, que prácticamente se restringían a lo cognitivo-conductual haciendo una crítica al modelo estético corporal vigente y trabajando síntomas. Es un programa destinado para mujeres. Me da mucha rabia que los libros estén redactados casi siempre en neutro.

–¿Qué incidencia se registra en las mujeres?

–De diez casos, nueve son mujeres.

–¿En esa terapia integral también participan las familias?

–En el pasado llevamos a cabo un programa psicoeducativo con familiares de las pacientes, pero actualmente no.

–¿Cree que la anorexia y la bulimia pueden curarse al 100%?

–Solo con este programa no. Es preciso un tratamiento multidisciplinar con psiquiatra, psicólogo, endocrino… Una de las cosas que hablamos en los grupos es que probablemente esto será el talón de Aquiles durante toda su vida, que quizá cuando tengan una situación estresante o algún problema, recurran a esas prácticas inadecuadas de la alimentación que en un pasado hicieron que estuvieran enfermas.

–Entonces puede mitigarse, pero no desaparece…

–Sí, sí, la enfermedad puede llegar a curarse, lo que pasa es que hay que estar alerta para no volver a recaer.

farodevigo.es

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Una de cada cuatro enfermas de anorexia y bulimia vence la enfermedad

La apología de estos trastornos en internet abre un nuevo frente en la lucha de los afectados

Empezó como casi todas las chicas de su edad. Un régimen para quitarse tres kilos de aquí y de allá. Una dieta que acompañó de horas de gimnasio y que acabó convirtiéndose en una obsesión fuera de todo control. Un pavor a engordar un solo gramo, totalmente irracional y adictivo, que atrapa cada año a 70 personas en Gipuzkoa. La anorexia y la bulimia son enfermedades mentales devastadoras, para el paciente y para la familia, «difíciles de tratar» por la complejidad que envuelven estos trastornos, ya que la mayoría de pacientes sufre enfermedades mentales asociadas. Depresión, ansiedad, trastornos de personalidad… Los expertos aseguran que una cuarta parte logra recuperarse después de recibir el tratamiento adecuado, pero el resto sufre las consecuencias para toda su vida: un 25% de los casos se convierten en enfermedades crónicas y el 50% arrastrará trastornos psiquiátricos a pesar de haber superado el trastorno alimentario. Según estudios norteamericanos, la tasa de mortalidad oscila entre el 10 y 16%.

La petición del Ministerio de Sanidad a Twitter para que elimine los perfiles en los que se hace apología de estos trastornos y la posterior negativa de la red social a bloquear estas cuentas ha vuelto a poner el foco sobre el drama que sufren muchas familias en las que la comida se convierte en motivo de enfermedad y pesadilla. Internet está llena de páginas que han hecho de la anorexia y la bulimia una forma de vida con trucos para conseguir cuerpos escuálidos y esconder los síntomas de estos trastornos, que están considerados enfermedades mentales. Desde 2006, el número de páginas web con contenidos que hacen apología de estos trastornos ha crecido un 470%, según un informe de la Agencia de Calidad de Internet (IQUA) y la Asociación contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB), que alerta sobre el enorme peligro de estos sitios. Pero ninguno de esos contenidos, por peligrosos que sean, son constitutivos de delito, pues la apología de la anorexia y de la bulimia no está penada.

Internet ha abierto un nuevo frente en la batalla que mantienen contra estas enfermedades las asociaciones de afectados. En Gipuzkoa, Acabe se ha convertido en un recurso necesario, paralelo a la red asistencial de Osakidetza. «Lo primero que intentamos es concienciarles de que sufren una enfermedad, porque la mayoría cree que es solo una mala conducta, no un trastorno», cuenta Garbiñe Agirre, responsable de la asociación con sede en el paseo de Mons de Donostia. «El siguiente paso es motivarles al tratamiento, a que consulten a su médico de cabecera, que será quien le dirija al psiquiatra. Pero hay una resistencia enorme a acudir al médico», asegura.

A diferencia de otras comunidades autónomas, como Cataluña o Cantabria, Euskadi no cuenta con unidades específicas para el tratamiento de estos trastornos, una reivindicación histórica de los afectados que piden mejorar el seguimiento al enfermo. «Hay que hincarle el diente de una vez por todas a este problema. Sabemos que es un tratamiento costoso, porque es una enfermedad de muy larga evolución, pero eso no puede ser excusa», reclama Agirre.

El programa de atención a estos trastornos depende del centro de salud mental de Amara. Los pacientes que ingresan en el Hospital Donostia, aquellos que sufren una desnutrición grave, lo hacen en el servicio de Psiquiatría, como cualquier otro enfermo con alguna patología mental, ya que no pertenece al programa específico de la atención extra-hospitalaria. Javier Palomo, responsable de la unidad de hospitalización psiquiátrica infanto-juvenil, considera que, aunque desde el punto de vista hospitalario el tratamiento es completo, tras un ingreso debería existir «un programa intensivo, con un equipo multidisciplinar formado y preferiblemente sensibilizado con estos trastornos» que atendiera a los pacientes en un centro de día, con horario vespertino o mixto, donde se supervisaran las comidas, que es una parte fundamental en el tratamiento. «Sería el recurso ideal» y permitiría, además, «limitar el estigma hospitalario, especialmente el psiquiátrico», asegura.

Como una droga

Para explicar la complejidad del tratamiento de una persona con anorexia o bulimia, el doctor Palomo compara el comportamiento obsesivo de los enfermos -mayoritariamente chicas adolescentes- con la adicción a las drogas. «En ambos casos la persona está mentalmente desequilibrada. El tratamiento de la dependencia física de un paciente con respecto a una droga, el proceso de desintoxicación, sería equiparable al tratamiento cognitivo y conductual que se aplica a pacientes con trastornos de la conducta alimentaria», explica. De hecho, aunque no sea una adicción, el enfermo llega a un punto en el que tiene tal distorsión de la realidad, que no puede ver bien su cuerpo, y la enfermedad se hace imparable. «De una manera progresiva, en estos pacientes se ha instaurado un estilo de sentir y de pensar patológico. Se diría que los engranajes que conectan las emociones y los pensamientos se han alterado, especialmente en lo relacionado con la comida, la figura y el peso», añade el especialista. El resultado de esa distorsión es un «miedo exagerado e irracional a cualquier ganancia de peso» que esconde un problema afectivo y emocional. «La comida suele ser una vía de escape. En cierta manera las pacientes quieren controlar algo que les dé seguridad, aunque en realidad les esté perjudicando», dice Garbiñe Agirre, coordinadora de Acabe.

La pregunta de por qué unas personas acaban cayendo en la trampa de la enfermedad no tiene una fácil respuesta. «Las causas son múltiples -afirma Javier Palomo-. Hablamos de trastornos complejos, que se desarrollan de forma insidiosa, muchas veces imperceptible no sólo para la gente de su alrededor sino también para quien los padece».

Uno de los desencadenantes más comunes es una preocupación excesiva por la imagen corporal, que acaban distorsionando. El culto al cuerpo, extendido en la sociedad, no supone un problema en sí, pero hay ciertas personas que sobrepasan la línea que separa una actividad normal de una obsesiva. «Los adolescentes están preocupados por el peso, la figura, las dietas y la moda, y eso es normal. Sin embargo, cuando esa preocupación se convierte en el eje de su vida, nos estaríamos encontrando con la enfermedad», subraya el especialista.

El mundo de la moda se ha visto más de una vez en el centro de la polémica por la relación que pueden tener sus patrones con los trastornos alimentarios entre las chicas más jóvenes. La Federación Española de Asociaciones contra la Anorexia y la Bulimia (Feacab), a la que pertenece la asociación guipuzcoana Acabe, ha recordado esta semana que todavía no se ha cumplido el acuerdo de 2007 entre el Ministerio de Sanidad y la industria textil, que disponía un sistema homogéneo de tallas en las prendas de ropa. Un ejemplo de los retos que quedan pendientes para mejorar la prevención de estas enfermedades.

diariovasco.com

Firmas Animadas – Nombres Animados

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Las redes sociales podrían “ayudar” a caer en la anorexia

Written by anorexia bulimia on September 12th, 2011 in Anorexia.

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Las redes sociales podrían “ayudar” a caer en la anorexia

Así se manifestó desde Quality Psicólogos, expresando que en las redes sociales, quienes sufren de este trastornos, pueden sentirse “entendidos”

ESPAÑA.- Desde el centro de psicología Quality Psicólogos advirtió que las redes sociales pueden suponer un “amplificador” de mensajes que promueven la anorexia y la bulimia.

Según manifestó a Europa Press Televisión el psicólogo de Quality Psicólogos, el Enrique García, redes sociales como Twitter pueden generar que los y las jóvenes se sientan entendidas al compartir sus inquietudes respecto a bajar de peso. Esto se debe al contacto con otras personas que sí padecen de trastornos de alimentación.

En este sentido, argumentó que estos tipos de mensajes tienen que ver “con personas de su edad y que tienen las mismas desviaciones, se sienten identificadas, entienden su lenguaje y lo que ocurre es que refuerzan y lo ven normalizado”.

Relacionado a ello es que estos profesionales recomiendan a las familias de estas personas, controlar el uso que se hace de estas páginas web en carácter preventivo.

Además, se retomaron los ejes que permiten vislumbrar los síntomas de anorexia o bulimia. Estos tienen que ver con que empiezan a hacer una alimentación selectiva, se ausentan en la comida para ir al baño, se encierran en el baño o se miran mucho en el espejo.

Por otro lado, resaltó que la edad de caer en la anorexia es cada vez más temprano, siendo esta a los 12 años de edad. De aquí la importancia cada vez más necesaria de tener en cuenta métodos preventivos.

elcivico.com

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La anorexia, un túnel con salida

Written by anorexia bulimia on August 21st, 2011 in Anorexia & Bulimia.

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La anorexia, un túnel con salida

Los trastornos alimentarios son enfermedades complejas en las que intervienen múltiples factores · La baja autoestima y el aislamiento contribuyen a que se perpetúen, pero se pueden superar con la ayuda adecuada

La granja escuela de Huerto Alegre se convierte, durante una semana, en un lugar especial. Un campamento terapéutico que pretende ser una “ventana” de luz para aquellas personas que creen que la anorexia y la bulimia no tienen salida. Veinticinco jóvenes de toda España, de entre 14 y 31 años, viven una “aventura” en este rincón perdido en plena naturaleza. En estos días no sólo comparten vivencias comunes, además, se dan cuenta de que todos están en el mismo barco. Una experiencia que les imprime energía para seguir luchando a su vuelta a casa.

Los testimonios que aparecen en el reportaje seguro que remueven conciencias y hacen reflexionar a cientos de personas que se sienten identificadas con sus palabras. Pero para preservar la identidad de aquellos que han contribuido a poner voz al problema, los nombres que figuran son ficticios.

Hay historias de muchos tipos. En este caso, un poco más alejadas del drama porque están saliendo de la enfermedad. De hecho, los chicos del campamento tienen algo en común: han conseguido ver la luz al final del túnel.

Sara tiene 31 años y lleva dos y medio de tratamiento luchando contra la anorexia. Un trastorno complejo que a ella le parecía no tener fin. Un pozo profundo que esconde un lado oscuro y traumático, y otro muy positivo, la cantidad de personas que han conseguido dejarla atrás. El campamento de Huerto Alegre, organizado por la asociación Adaner cada verano, es muestra de ello. La mayoría de las personas que participan se encuentran en fase de recuperación.

Para Sara es su tercer año consecutivo en Huerto Alegre. A ella, como al resto de sus compañeros, le ayuda mucho compartir sus experiencias con otros chavales de su edad. “Aquí me siento yo, me libero, desconecto totalmente de todo. Me ayuda mucho la gente que conozco, el animarnos los unos a los otros, el cariño y el apoyo que tienes no se puede pagar”. A punto de normalizar su vida, cuenta cómo ha superado la anorexia. “No es un camino de rosas y el primer paso es reconocer lo que te pasa. A raíz de ahí, todo es más fácil”. Tal y como afirma, el proceso de recuperación es lento, por eso, la enfermedad no se puede abandonar de la noche a la mañana. “Lo más importante es dejarse ayudar. Nosotras mismas pensamos que esto no tiene salida. Necesitamos escuchar que se puede superar la enfermedad”, comenta.

Todo reto es difícil y tiene sus fases. Por eso, al principio, no se es consciente de que existe un problema. “No quieres darte cuenta de que estás enferma. Eso es muy importante porque si no la ayuda no sirve para nada”, afirma Sara.

Dejarse ayudar es un paso importante. Olvidar los malos recuerdos, también. Por eso, Huerto Alegre se transforma en un escenario donde los chicos se evaden del mundo. Así la vuelta a la clínica donde reciben el tratamiento se hace más fácil. “Durante estos ocho días, la comida es el menor problema, no pienso en ello”, cuenta Sara. “El objetivo es que comprueben que pueden hacer una vida normal comiendo de todo”, arguye la psicóloga Elena Martínez Peláez. Para ello, todo el personal que participa en el campamento se involucra y se suma a la causa. Hacen cinco comidas al día, a las mismas horas e ingieren las mismas calorías para demostrarles que se puede “llevar una vida corriente sin tener que engordar”.

Coger kilos es el mayor miedo cuando abandonan el campamento. Después de una semana en la que han comido de todo y no han vomitado, pesarse es el peor momento. “Se asombran cuando ven los resultados. Se dan cuenta de que lo que han hecho es nutrirse y no han engordado”, comenta el presidente de Adaner, Eduardo Oblaré. Y estas acciones las impulsan a seguir combatiendo la enfermedad cuando regresan a sus respectivas ciudades.

La ayuda psicológica es muy relevante para superar este tipo de trastornos alimenticios, ya que la anorexia y la bulimia son enfermedades que se convierten en un problema mental. Pero la función del nutricionista también es básica. “Además de enseñarles la secuelas físicas que puede causar la enfermedad, es importante que aprendan hábitos de vida saludables”, comenta la nutricionista de la asociación Adaner, Carolina Oblaré. Ella les enseña a comer una dieta equilibrada y les muestra qué daños producen en su organismo dejar de comer o vomitar. En el caso de las personas que padecen anorexia “depende de la edad, dejar de alimentarse puede provocar un retraso del crecimiento, la falta de menstruación, osteoporosis prematura o hipotermia. En el caso de las bulímicas, con el vómito se produce desgarro en el esófago y desgaste de los dientes y, por supuesto, pierden las sensación de hambre y saciedad. Pérdida total de control”, explica Carolina.

La anorexia y la bulimia tienen sus diferencias. Mientras a unas chicas tienes que incitarlas a echarse cualquier cosa a la boca, a las otras, hay que calmarlas porque la ansiedad las lleva a ingerir grandes cantidades de comida. En el caso de las personas bulímicas, el ansia de saciarse les lleva a darse atracones de comida. Más tarde llega la culpa y la consiguiente visita al cuarto de baño para vomitar. Aunque las chicas anoréxicas, en un estado profundo de la enfermedad, además de dejar de comer, también vomitan cualquier alimento que ingieren. Por eso el campamento adopta normas de control en las visitas al aseo. “El baño tiene una hora, de ocho a nueve de la tarde. Además, si se abren las puertas en otro momento, siempre es antes de hacer cualquier comida. Tenemos que esperar un tiempo prudencial hasta que hayan hecho la digestión”, explica el presidente de Adaner.

Las emociones durante estos días se sienten a flor de piel. Por eso los psicólogos están preparados para atenderlos en cualquier momento. “No deben estar solas. Siempre hay un equipo con ellas para que no se aíslen. Porque esa es la tendencia por timidez y por baja autoestima”, aclara Elena, la psicóloga. Un cúmulo de aspectos que hacen que la enfermedad se arraigue muy fuerte en aquellos que la padecen. Para ello, se realizan talleres que refuerzan su personalidad. Se mandan mensajes bonitos los unos a los otros , en los que destacan las cualidades de cada uno.

El culto al cuerpo se ha convertido en una “droga” en la sociedad actual y cada vez hay más casos de personas que caen en diferentes tipos de trastornos alimentarios. La anorexia y la bulimia nerviosa son lo más conocidos, pero existen otros difíciles de tipificar. Cuidar el cuerpo es importante. Sólo hay uno y tiene que servir para toda la vida. Pero no se debe pensar que la extrema delgadez simboliza belleza ni es síntoma de cuerpo saludable.

La anorexia, como la bulimia, se pueden superar. Los chicos de Huerto Alegre son conscientes de ello. Con la ilusión de que su mensaje llegue lo más lejos posible, gritan a los cuatro vientos para expandir esperanza. Para aquellos que aún están sumidos en la profundidad del bosque, seguro que si miran hacia arriba podrán ver, entre la penumbra, algún rayo de sol.

granadahoy.com

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La anorexia infantil es causa de preocupación en los padres

Los pequeños afectados por esta problemática presentan dificultades en las labores escolares y conflictos al interior de la familia.

La anorexia infantil es un motivo muy frecuente de consulta al pediatra, fuente de graves conflictos familiares y causa de hondas preocupaciones.

“Para muchos padres, el término anorexia les parecerá de extrema gravedad, probablemente por asociación con la anorexia nerviosa del adolescente, un cuadro clínico radicalmente distinto que aparece en otro momento de la vida (cercano a la pubertad) y con importantes implicaciones psiquiátricas y somáticas. En realidad anorexia, es la palabra con la que se designa técnicamente la falta de apetito”, explicó el nutricionista Gonzalo Ramírez Salas.

En la infancia la inapetencia puede responder a enfermedades orgánicas, ya sean agudas, o crónicas; pero también puede haber anorexias de causa psicógena, con formas simples y transitorias como las que aparecen tras el destete, el nacimiento de un nuevo hermanito, la entrada en la guardería o la interrupción del contacto con la madre, y formas más complejas como la denominada anorexia esencial de la infancia que puede llegar a afectar a uno de cada 3 niños menores de 8 años.

“Se puede decir que un niño sufre este tipo de anorexia esencial cuando existe dificultad persistente para comer adecuadamente (esto es, con incapacidad significativa para aumentar de peso), se considera que el trastorno es persistente cuando se encuentra sistemáticamente todos los días durante al menos, un mes y siempre que no exista una enfermedad orgánica, un trastorno mental importante o una falta de disponibilidad de alimento que lo justifiquen”, aseguró el especialista.

El problema suele aparecer antes de los 6 años, aunque puede prolongarse durante más tiempo, cuando se analiza las causas del estancamiento de peso vinculadas a falta de apetito, se concreta que sólo el 20 al 35 % de los niños que no consiguen ganar peso tienen un problema orgánico tangible y más del 50 por ciento tienen dificultades en el entorno familiar, social o psicológico. El resto, son casos en los que no se llega a averiguar la causa nunca, aunque habitualmente mejoran de una forma espontánea e impredecible tras un período más o menos prolongado de tiempo.

¿Por qué no comen los niños?

“Puede ocurrir por motivos para cada pequeño. Junto con los condicionantes psicológicos (celos del hermanito…) Y las enfermedades orgánicas se pueden identificar otros factores que influyen sobremanera en la conducta alimentaria de muchos inapetentes, como por ejemplo la personalidad. Así podemos observar cómo los niños más inteligentes o aquellos ‘movidos’ a los que los médicos llaman hiperkinéticos tienden a comer poco”, aseveró Salas.

En ocasiones no hay ningún problema, simplemente su incapacidad para comer todo lo que les ofrece tiene que ver con el ritmo de su desarrollo psicomotor, porque del mismo modo que no todos los niños comienzan a caminar o a controlar la orina. Tardan en apreciar la riqueza de matices de una alimentación variada. Algunos incluso experimentan, a lo largo de su maduración, un período regresivo en el que disfrutan volviendo a un momento más antiguo de su niñez.

Los padres, especialmente las madres, se manifiestan fracasados y frustrados, Sienten que los niños representan un gran enigma sin soluciones , temen que sus hijos vayan a morir de inanición y, sobre todo, se sienten culpables. Lo primero que hay que hacer es trazar objetivos, el principal de todos ellos, en materia de alimentación, es que crezcan adecuadamente.
La meta secundaria es hacerlo evitando enfermedades carenciales con una sabia distribución de las comidas por grupos de alimentos, y sólo en tercer lugar hacer que alcancen una dieta variada, casi sin limitaciones. Este último punto puede demorarse más años de los que se pueda esperar, pero depende del ritmo de cada niño”, concluyó el nutricionista.

Características

- Falta de apetito.
- Cansancio.
- Palidez excesiva.
- Bajo peso.
- Baja estatura.
- Desgano al comer.
- Bajo rendimiento académico.

Por: Yaqueline Hurtado Domínguez

cronicadelquindio.com

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